lunes, 9 de diciembre de 2013

El Aprendiz de Brujo


Desde un punto de vista los saqueos son una parte importante de cada fin de ciclo de estos 30 años de democracia ininterrumpida.  Y sin embargo, basta mirar el calendario para notar esta discordancia de tiempos entre unos y otros que le ponen cepo a cualquier analogía. Los saqueos de Córdoba de la semana pasada y que se extienden con menor intensidad a otras 10 provincias  no acompañan una descomposición acelerada del régimen político y de las condiciones de vida de las masas. El primero goza de buena salud y lo segundo más bien viene padeciendo un ajuste en cuotas por medio de la inflación. Estos saqueos intempestivos han irrumpido en la situación política sin que nadie se los viera venir y recuerdan a otras situaciones de este tipo: como la de 2010 cuando cientos, miles de familias de Soldati, el Conurbano, y el NOA se lanzaron desesperadamente a la ocupación de terrenos dejando, como ahora, varios muertos tirados en el piso.  Nuevamente el cepo a la analogía: la policía, en 11 provincias, está de paro. Ayer las protestas comenzaban a arañar al Conurbano y el gobierno de Scioli actuó con una celeridad y predisposición que ya quisieran gozar los metalúrgicos de Caló (¿o los docentes de Baradel?) y hace un ratito la Bonaerense, la nave madre de las policías bravas, aceptaba gustosa la oferta

No quiero repetir acá las cosas que vienen diciendo otros compañeros en sus blogs o que ya salió en el comunicado porque tengo acuerdo. La operación policial encontró un eco real en un sector postergadísimo de la sociedad que ¿por qué no habría de hacerlo? aprovechó la zona liberada para descargarse por obligarlos a (mal) vivir una existencia como ciudadanos de segunda categoría. Lo que sí quiero decir, es que por más que el Gobierno haya intentado toda la semana instalar la idea de un “movimiento destituyente” (fogoneado por un consejal massista) la huelga policial fue eso: una huelga, es decir, una puja por el salario (mas allá de los aspectos de “blanqueamiento” de los sobrecitos que todo rati cobra por debajo de la mesa por ser un alfil del hampa).  Y en ese sentido, la gorra está viviendo una muy buena paritaria ¿no?

De todos lados ya salieron a alertar esto, empresarios y periodistas del mainstream ya tienen pesadillas sobre el efecto derrame que esto puede llegar a generar en un movimiento obrero al que el sueldo le alcanza cada vez menos y que tiene una burocracia que, como dice Carpena, tiene en una mano un balde de agua y en la otra un bidón de nafta. Una huelga reaccionaria de una de las B muy deslegitimada puede ser el puntal para que otra de ellas busque relegitimarse. Ese es el cálculo político que todos deben de estar haciendo o más bien, el salto que hay que ver quién se anima a dar (aunque los médicos y los docentes cordobeses no se hicieron esperar mucho). En un país coyunturalmente dominado por Barones, las Armas y los Sindicatos se tientan por demostrar quién es el que verdaderamente manda, dónde están las verdaderas fuerzas sociales que operan detrás de la fantasmagoría de un régimen saludable pero que, en última instancia, es como el caracol de Full Metal Jacket que se arrastra sobre el filo de una navaja. 

Ahora bien, al mismo tiempo que estas fuerzas se desarrollan existen en la Argentina una franja de cientos de miles de obreros que se identifican en los reclamos que hemos levantado desde el Frente de Izquierda. El sábado pasado en la Convención Regional que hicimos en Wilde un compañero planteaba cómo el lema “los voté porque son de los nuestros” expresan distorsionadamente la voluntad de un sector minoritario (pero consistente) de la clase obrera de romper la camisa de fuerza del peronismo y poner en pie su propio Partido. Y este Partido, contará con una para nada despreciable inserción sindical de las fuerzas de la izquierda que existen actualmente. Muchas veces en la historia una situación de derecha ha girado abruptamente hacia la izquierda.  Una huelga reaccionaria, como el hechicero de la canción de Dukas, puede perder el control de las fuerzas que puso en movimiento.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Salir del closet

Vengo siguiendo los post de Rosso y JDM obre los votos del FIT y la tarea de recuperar los sindicatos. Comparto que en la Argentina, el desenraizar a la burocracia de sus sillones sindicales, puede ser un puntal para el desarrollo de una verdadera guerra civil en el movimiento obrero (¿o pensamos que los tipos se van a quedar en sus oficinas de Puerto Madero sin organizar a cientos, miles, de Favales y Pablos Diaz?) y, por lo tanto, de un cambio drástico en la situación política nacional. La discusión de cómo transformar los votos al Frente de Izquierda en una nueva identidad política en ruptura con el peronismo (aka conciliación de clases, es decir, un peronismo en sentido estratégico mas allá de las figuras “de turno”) desde el vamos no puede pensarse como una tarea a realizar unilateralmente desde arriba, como un objetivo de la propaganda política y de los diputados del FIT, sino que debe combinarse necesariamente con un giro, o un cambio, en la militancia en las trincheras.

Muchos de los militantes que pasamos por poco los 25 años de vida nos formamos en la época del sindicalismo de base en ascenso  en un partido de propaganda y lucha donde la relativa conflictividad de un movimiento obrero que comenzaba a despertarse producto de la recomposición económica  realizaba una gimnasia que iba de lo sindical a lo político. Dicho de otro modo: la lucha por las mejores condiciones de trabajo, o en defensa de los delegados combativos, llevaba a los obreros a enfrentarse a la policía y al Ministerio de Trabajo y, por elevación, al poder político. Franjas minoritarias de trabajadores que hacían esta experiencia terminaron por incorporarse a las filas del trotskismo, otras fueron a reforzar variantes burocráticas y progubernamentales como pueden ser la CTA de Micheli o el Sindicato del Subte de Pianelli.  Esto generó una dinámica donde los obreros sindicalmente apoyaron a sus delegados de izquierda en la fábrica, pero en las elecciones votaban por variantes patronales. Esta separación entre la influencia sindical y la política comienza a ser saldada por vez primera a través del FIT. Si para muestra basta un botón, podemos contar los asados de festejo que se hicieron en decenas de fábricas y que reunieron a cientos de obreros, o los testimonios que fuimos subiendo a la página del partido desde todas las regionales donde militamos. Obviedades de este fin de ciclo: el camino hacia la izquierda pasa ahora más por la política que por lo meramente sindical. El desafío, entonces, para los que militamos en el movimiento obrero pasa por comprender profundamente las implicancias de esta inversión en la dinámica del desarrollo de la consciencia de un sector de masas para pensar en qué lugares y en qué medida nuestro propio rol puede servir de catalizador que acelere este proceso.

Si las elecciones nos dejaron una relación de fuerzas inmejorables, si por ejemplo en esta regional comprobamos palpablemente cómo nuestra agitación izquierdizó fabricas enteras (si comparamos la medida de votos con otras a las que por carencia de fuerza militante no podíamos llegar pero que sí fuimos a buscar repercusiones después); si los propios obreros independientes que apoyaron nuestra campaña ahora dicen que llevar el FIT adentro de las fabricas va de la mano de decir que ser zurdo ya no es una mala palabra ¿qué tenemos que hacer los tapados? Muchas veces nuestra lógica es la de esperar a que salte el conflicto sindical para comenzar a hacer política, otras la lógica es la de un trabajo lento y paciente que es copia y calco del que hicieron compañeros como Raúl Godoy o la Junta Interna de Coca Cola cuando la relación de fuerzas no es la misma que la que tuvieron que enfrentar ellos. Hoy no solo hay menos miedo (y por lo tanto impunidad patronal) entre las filas obreras sino que los tapados estamos en la primera línea de batalla por la conquista de esa nueva identidad política. La fortaleza del FIT nos cubre por izquierda, el represtigio de la militancia orquestado desde arriba por el régimen político nos da legitimidad (y la decadencia kirchnerista hace que cada vez mas seamos nosotros los únicos que podemos capitalizar este último fenómeno) ¿por qué los tapados no podemos, hoy mismo, reivindicarnos entre nuestros compañeros de trabajo en una de las tantas discusiones que hay todos los días como militantes “del FIT” o incluso del PTS? ¿porque la patronal y la burocracia nos van a marcar? Seguramente ¿pero echarnos? No lo creo. Si pisamos el palito, es decir, si no somos responsables con el laburo o si queremos hacer quilombo sindical seguramente lo hagan pero ¿por militar en el FIT del millón doscientos mil votos, con sus diputados nacionales y provinciales? ¡Alta campaña les podríamos hacer! Y si hay algo que ellos no son, es tontos. Desde ya que es necesario medir las posibilidades de cada lugar concreto (si es una gran o pequeña patronal, si se está en periodo de prueba, si se está en negro, si hay comisión interna, si ya se hicieron buenas migas con algunos compañeros de trabajo, etc) pero el espíritu es que apostamos a “desatarnos las manos” para que podamos aprovechar hasta el final las posibilidades que el FIT nos están abriendo de par en par. Mientras los tiempos de la política superen a los del sindicalismo es necesario que avancemos lo mas posible, así podremos sentar las bases para que las próximas convulsiones de la lucha de clases, que se nutrirán de las ricas experiencias de la etapa del sindicalismo de base, converjan también con una previamente preparada y extendida militancia obrera y socialista. 

Por un Movimiento por una Internacional de la Revolución Socialista -Cuarta Internacional-




jueves, 14 de noviembre de 2013

Ana María Martínez, la última víctima del PST


El domingo 10 de noviembre, en Villa de Mayo, los familiares, amigos y camaradas de Ana María Martínez realizamos  un acto en su memoria en el lugar que fue secuestrada, el 4 de febrero de 1982. Dias despues su cuerpo apareció acribillado en la zona del Tigre. Ella fue la última víctima del PST (Partido Socialista de los Trabajadores, antecesor del viejo MAS), que tiene 100 compañeros y compañeras asesinados por el terrorismo de estado, entre triple A y dictadura.

Ana María (a) Rosalía, era una obrera y militante del PST que se “exilió” en la zona norte del GBA porque la regional Mar del Plata había sido muy reprimida en el 76.
Era parte de los cuadros dirigentes que nos volcamos al conflicto bancario de comienzos del año 1981.

La Comisión que encabeza su cuñada Carmen eligió ese dia, porque Ana María cumpliría 63 años. El acto fue realizado frente a la casa donde ella y su compañero José Metrovic vivian. Ahí se descubrió un cerámico realizado por los compañeros de Zanon y hablaron entre otros, compañeros de Izquierda Socialista, Opinión Socialista, del PSTU y del PTS.
El caso de su asesinato y del infiltrado al PST (como parte del megajuicio de Campo de Mayo) lo lleva adelante el Dr. Pablo Llonto del CELS. Meses atrás se recopilaron en el juzgado muchos testimonios de la militancia de Ana Maria y las circunstancias en que fue secuestrada. Y aunque hayan pasado mas de 30 años seguimos con expectativas el desarrollom del juicio.

En el acto dijimos que no olvidamos, no perdonamos ni nos reconciliamos con los genocidas. Que no nos conformamos con un solo archivo que sale a luz porque al gobierno le interesa por la denuncia a Papel Prensa y su ligazón a Clarín y la Nación. Queremos todos los archivos, y nos alegra que se haya recuperado el Nieto N° 109  pero queremos saber donde estan los 400 niños apropiados que aún no recobraron su identidad, saber quienes reprimian en los 500 campos clandestinos de detención.

La placa recordatoria donada por los obreros de Zanon es muy sinbólica.  Esos duros ceramistas hace 12 años supieron ocupar, defender y poner a producir la fábrica y que rebautizaron Fa.Sin.Pat, es una pequeña muestra que las ideas socialistas por las que vivió y murió Ana Maria están mas vivas que nunca.

El mejor homenaje a Ana María es seguir luchando por derrotar al capitalismo y reemplazarlo por una sociedad socialista sin explotadores ni explotados.

Titin Moreira

miércoles, 13 de noviembre de 2013

FRENTE DE IZQUIERDA: Una oportunidad histórica

FRENTE DE IZQUIERDA: Una oportunidad histórica



Tomemos dimensión del asunto, pero no hablemos del carácter histórico de la elección del Frente de Izquierda, no hablemos de Un Millón Doscientos Mil votos, tres diputados nacionales y 18 legisladores. No hagamos comparaciones con la “Izquierda Unida” (89-03) compuestos por el Partido Comunista (1), en marcos coyunturales de crisis, que obtuvieron cerca de medio millón de votos y que tanto su programa como sus candidatos (2) no dejaban lugar a dudas del carácter de dichas coaliciones reformistas, ni para Trotskystas ni para Peronistas.

La burguesía sabe que este Frente de Izquierda está compuesto por la izquierda que sale de las fabricas y las facultades, el PTS y los partidos aliados del FIT no solo participaron activamente de la lucha contra la LES (Ley de Educación Superior) en el 95 o contra los recortes de la educación de Menem en el 99, sino que en el Astillero Rio Santiago durante los 90 (89,93,95,96,98,01) los compañeros Lagos y José Montes del PTS junto a otros trabajadores del Astillero, protagonizaron (de conjunto) una gran batalla donde lograron que la empresa no se privatice además de evitar en más de una ocasión cientos de despidos como así también la reincorporación o pase a planta de decenas de trabajadores, dándole un susto a De Gennaro quien en ese entonces era el preferido de Duhalde, no casualmente en ese marco de hostilidad (y debilidad) el Trotskismo demostró su calidad.

Apenas salimos de los ´90 y vemos la recuperación de Zanon bajo control obrero en plena crisis del 2001 y la posterior recuperación del Sindicato Ceramista de Neuquén que conoció el primer estatuto clasista desde los 70,  es otra muestra importante de lo que una organización como el PTS, que en ese momento no llegaba a agrupar a 250 militantes en todo el país, lograba con un programa correcto e interviniendo activamente en la lucha de clases, conquistas importantes para la clase obrera de todo el mundo, hoy Raul Godoy es diputado en la legislatura Neuquina y es uno de los principales referentes de la lucha de Zanon y dirigente nacional del PTS.

Sigamos hablando de esta izquierda cuando no era Frente de Izquierda y como intervino en Brukman (2003), Subte (2003-04), Jabon Federal (2006), Mafissa (2008), Casino (2008), Kraft  (2008-09), Ferrocarril con el asesinato de Mariano Ferreyra (2010), entre otros y no menos importantes conflictos de la lucha de clases (3).

Hace unos años nos acercábamos a las fábricas diciendo que éramos del programa de radio “Pateando del Tablero”, ahora las mismas comisiones internas nos convocan por que saben que somos del Frente de Izquierda. Ahora se entiende que si antes “no existíamos” y pudimos ser parte y hasta dirigir grandes luchas obreras, ahora que somos Un millón Doscientos Mil votos el miedo que pueden llegar a tener los patrones y los políticos capitalistas no es in infundado.

Y por mas que le pese a los ideólogos kirchneristas es así, y así es que la burguesía le empieza a temblar el pulso. Por otro lado los burócratas sindicales la juegan de callados, para el Momo el 1,60 %  le significa una derrota, aunque más significativa es la derrota de Moyano que encontró cobija con F. de Narvaez  y desenterraron  un magro 5,46 %.

Si antes, con todos los “malabares” que hacíamos, con el gobierno del 54%, con una burocracia sindical que buscaba juego propio y le pedía al kirchnerismo cargos, supimos conquistar el 40% en el sindicato de la alimentación, ahora más que nunca es posible plantearse la lucha por recuperar ese y otros sindicatos estratégicos.  Acá es donde la elección histórica se transforma en una oportunidad histórica.

Los oportunistas seguirán hablando de la gran elección que hicimos y buscaran subirse “al tren de la fama” pero en el Frente de Izquierda no hay lugar para ridículos como Bodart, los electoralistas buscaran fortalecer  figuras mediáticas y se pueden ir con Zamora que bastante sabe del tema, los marxistas revolucionarios vamos por los sindicatos y por la construcción de un partido revolucionario de decenas de miles de militantes.  

Disculpen si con este último párrafo se le soplo el moño a algún peronista (y de los viejos), pero es el momento del Trotskysmo.

Y a vos que fiscalizaste para el Frente de Izquierda y defendiste los votos para que hayan diputados de izquierda en el congreso y que fuiste parte de esa gran elección histórica, y ahora que tenemos diputados para fortalecer nuestras luchas y para dar juntos esta gran batalla histórica por recuperar los sindicatos (y los centros de estudiantes como hicimos en la UBA), sumate al Frente de Izquierda, sumate al PTS como ya lo están haciendo miles de jóvenes, trabajadores y trabajadoras en todo el País.


2-    Por ejemplo Nestor Vicente, candidato a presidente de la lista Izquierda Unida en el año 1989, que tiene un prontuario que empieza en la “Acción Catolica Porteña”, para el año 1961 se sumo a Democracia Cristiana, y en el 73 formo parte del FREJULI, en el 76  fue secretario general del  Partido Popular Cristiano, después integra las filas del Partido Intransigente, para finalmente ser  el candidato a presidente del re podrido Partido Comunista y después presidente del Club Atlético de Huracán, todo un arribista político.
3-    Brukman, 5/11/2003 http://www.pts.org.ar/Brukman-Triunfo-obrero,

Ver más en www.pts.org.ar

miércoles, 25 de septiembre de 2013

RIELES EN REBELDÍA

Para comenzar podrán ver un vídeo que  filme ayer a la mañana cuando me dirigía al trabajo en Tren, como todos los días las  demoras exacerbaron la desesperación de todos y todas. Pero en esta ocasión se manifestó, en principio, de manera reaccionaria.

Como podrán observar un grupo de usuarios, tan trabajadores/as como cualquier ferroviario/a, tomaron muy en serio los dichos políticos de Randazzo y así se dirigieron a la cabina del Motorman al grito de ¡Vagos! responsabilizando a los laburantes del ferrocarril por la decadencia del servicio. Esto derivó en la triste escena que podemos ver a continuación.





Los gobernantes saben muy bien cómo aplicar su histórica fórmula: “Divide y reinarás”. Así trabajadores amedrentan violentamente contra otros de su misma clase y no contra los verdaderos responsables de que viajamos como ganado. Las trágicas condiciones en las que viajamos no son más que las terribles condiciones en las que trabajan los ferroviarios. La realidad, lamentablemente, terminó confirmando esto cuando en la madrugada de ayer un maquinista del Belgrano Cargas, Angel Antonio Zelaya, murió de la mano de la desidia patronal, convengamos que la rama no fue la responsable.


Aquí permítanme un paréntesis para dirigirme al estimado.


¡Randazzo! ¡Forro, cobarde y ladrón! Como buen burgués que sos… llego la hora de que cumplas con tu promesa (de mínima). ¡Renunciá! ¡La clase obrera te condenará!


Los/as trabajadores/as tenemos nuestro propio lema para enfrentar la fórmula de los gobernantes: ¡Unidos triunfaremos!


Me imagino que se preguntaran que sucedió después de que corte la filmación. Aquí es cuando esta historia deja de ser una tragedia para convertirse en un entusiasmante thriller. La escena de las patadas ninjas que pudieron ver es interrumpida por el grito opaco y seco de un señor: ¡Basta! ¡Para! ¡Que el chofer no tiene la culpa!


No dude en acompañar los gritos aliandome al unísono con este hombre de edad avanzada. Para cuando la confusión de los espectadores se centraba en una batalla campal de gritos resuena a lo lejos el arbitrario pitido del silbato de un guarda. Entonces fue cuando el grupo de choque de Randazzo, los espectadores, mi nuevo aliado y yo entramos al vagón más cercano como ovejas a un corral perseguidas por los perros y jinetes.


Una vez adentro, levante la cabeza y a un metro de distancia estaba el ninja del video, entonces lo mire fijamente y a ceño fruncido lo interpele con voz firme pero sin gritar: “Si tenes tanto aguante porque no le vas a patear la puerta a la UGOFE, hay están los empresarios amigos del gobierno y los burócratas sindicales responsables de que viajemos como ganado, ¡No el chofer!”


El flaco quedo apichonado y entonces se escucha del fondo: “¡Si son unos bagos, cobra bocha de plata!” y de manera casi simultánea se escucha: “El chofer estaba laburando, no hay derecho en atacarlo”


Después comienzan a resonar una batería de argumentos que confundían la porqueria del servicio con las medidas de lucha de los trabajadores, decían “Ayer cortaban las vías, hoy anda mal el tren”. Y respondo comentando de que vino el corte, la lucha de los tercerizados por la reincorporación de los despedidos y el pase a planta permanente a lo que uno me pega el grito de lejos “¡No tendrían que haber cortes! y otro a mi lado le responde con el mismo tono “¡No tendrían que haber tercerizados!”


Un atrevido de mente obtusa dijo “Eso de los tercerizados es chamuyo”. Entonces un coro de respuestas se hizo sentir: “Yo soy tercerizado”, “Yo también, ¡que va a hacer chamuyo!”, “Y cobramos la mitad”. Obviamente me sume agitando “¡Yo tambien soy tercerizado!”.


De repente alguien pregunta: “¿Quién dirige el sindicato del ferrocarril?. Otro responde La verde. Entonces decidí aclarar que se trata de la burocracia de Pedraza, la que mató a Mariano Ferreyra. Para entonces las voces críticas del gobierno, críticas de la burocracia sindical y que defendían la lucha de los trabajadores superaron por brutal mayoría a las de la reacción, reduciendo al silencio al pequeño grupo de choque de Randazzo.


Entonces deseche de mi boca otro comentario impulsivo: “¡Por todo esto yo banco a Dellecarbonara!” Un consenso generalizado se hizo sentir.


Entonces un hombre canoso y con voz tímida me dice “No es así, el gobierno no es responsable de todo lo que pasa”. De lejos resuena en respuesta “¡Los verdaderos vagos son los de la Campora!”. En este momento fije mi vista en ese tímido defensor del gobierno y argumente: “¿Esta es la revolución ferroviaria de Randazzo?”. Soy interrumpido por un aliado circunstancial que dice “Los de la verde son amigos de Cristina”, y entonces el hombre de canas responde “Este es el mejor gobierno que viví, tengo 50 años” y el señor de edad avanzada acota “Yo tengo mas de 50 años y este gobierno nos lleva al desastre”.


Decido continuar con mi intervención e interpele: “¡Tu gobierno que nos hace viajar en estas condiciones, que tienen como amigos a burócratas asesinos, que mantienen la tercerización laboral, que militarizan el conurbano con cámaras que nos controlan hasta cuando vamos al Kiosco armando un verdadero reality horror show, gastando más de 150 millones de pesos en gendarmería mientras los hospitales y las escuelas se caen a pedazos, o que entrega YPF, entrega nuestros recursos naturales a Chevron, al imperialismo, por más de 30 años! Este gobierno no tiene nada mejor que ofrecernos a los trabajadores, nada.”


Al finalizar este pequeño discurso improvisado la formación llega a constitución y se abren las puertas, una mujer me dice “Yo te banco”, entre otros gestos de apoyo, compartí sonrisas y guiños cómplices con mucha gente. Así los reaccionarios se retiraron humillados y los kirchneristas callados, mientras alcance oír decenas de personas que seguían comentando a favor de mis argumentos.


Una conclusión de esto es clave, los comunistas podemos intervenir audazmente en las fábricas, las facultades y hasta en los vagones de tren para enfrentar los ataques políticos de los partidos patronales, ya sean oficialismo u oposición, que solo buscan dividir y debilitar a la clase obrera.  


Randazzo: ayer tu discurso fue derrotado y tu grupo de choque quedó humillado en un vagón de tren cargado con más de 200 personas en un viaje de todos los días al trabajo. Te aclaro, no fuiste derrotado por los Massa, los Scioli, los De Narvaez, los De la Sota o los Stolbizer, estos levantan tu mismo programa. Fuiste derrotado por las ideas del Frente de Izquierda, fuiste derrotado por los trabajadores que no se van a quedar callados ante tus ataques y fuiste derrotado por un Trosko que levanta bien alto su sucio trapo rojo.

La balcanización de las armas


Si bien la municipalización de la policía es un hecho consumado, al interior del PJ persiste una diferencia de gradación alrededor de la autonomía que gozarían. Mientras el oficialismo plantea que se mantengan dentro de la orbita de la Bonaerense, los massistas van por mas y piden el traspaso total a los municipios. En esto los segundos le meten la púa al oficialismo apoyándose en un proyecto presentado por un legislador K de Nuevo Encuentro, lo que es alta mojada de oreja no solo al kirchnerismo en general sino a los partidarios de la doctrina verbitskyana de la seguridad democrática en particular, de la que los muchachos de NE son adherentes. Esta aparente ironía, no hace mas que reflejar la total impotencia del peronismo y de las clases dominantes de saldar una debilidad estructural que arrastra el Estado argentino desde la última dictadura a esta parte: esa “oscilación entre garantismo y meta bala” de la que habla la editorial del periodico del jueves pasado. Pero esta vez, en este fin de ciclo, se han puesto en movimiento fuerzas centrifugas de proporciones hasta ahora nunca vistas, cuyas implicancias van a repercutir violentamente en el próximo periodo de la lucha de clases. La pregunta que aca nos hacemos es ¿se reprime mejor juntos o separados?

Juntos. Corta la bocha, “la unión hace la fuerza”, que le dicen. Pero no solo eso, también garantiza otras cosas mucho mas importantes. Como la impunidad, por ejemplo. Miren el caso Bulacio, 22 años para llegar a los tribunales y encima con la carátula de privación ilegitima de la libertad que tiene como pena máxima 6 años de prisión. Acá en Sur tenemos el caso de Carla Lacorte por el que hubo que luchar mas de una década para que Salmo caiga preso. Y ni hablar de la desaparición de Julio Lopez, o de Luciano Arruga, o de tantos otros. Una fuerza centralizada garantiza, automáticamente, una red de tejes y manejes donde todos son cómplices y ninguno responsable. Esta capacidad de resistencia quedará, cuanto menos, vulnerada ante fuerzas separadas. Por ejemplo ¿Qué tan buenas migas pueden hacer la policía municipal de Almirante Brown y la de Lomas de Zamora cuando la primera es de Giustozzi y la segunda de Insaurralde? No queremos decir con esto que mañana se van a agarrar a los tiros (aunque no es de descartar, hace un par de años el desembarco de gendarmería en el Conurbano generó algunas escaramuzas) pero sí que un muerto de un lado de Avenida Espora no va a ser lo mismo que sobre Alsina, aunque las dos sean la ruta nacional 210. Esto introducirá fricciones de todo tipo al interior del Estado, lo que se intenta presentar como la solución final al problema de la inseguridad, es en realidad el principio de problemas mayores.

Un segundo aspecto de este problema es la introducción del caos. Porque si bien “fusibles” como Garré no resultaron muy duraderos, el depositar un poder tan grande en las manos de los matarifes y tiratiros del Conurbano implicará un envalentonamiento general de cuanto facho ande suelto por ahí. Esto no puede traducirse más que en un aumento de la violencia descargada sobre los hijos del pueblo trabajador que se sellará con la firma de las clases medias que miraran para el costado mientras esto ocurre colaborando con su pasividad a la naturalización de métodos más cruentos para contener la presión desde abajo. No es contradictorio con lo que decíamos en el primer párrafo sobre los muertos y las avenidas, sino su complemento. Pues no es que a la burguesía le encante la municipalización de las fuerzas represivas (o de la política) sino que padece las consecuencias como si se tratara de una fatalidad nórdica. Incapaces de recomponer un régimen saludable, la democracia del 83’ es una enferma crónica conectada al pulmón artificial del peronismo. Y este peronismo está por estallar. Se pelean por las bancas, la caja, y ahora hasta por las armas y los negocios que defienden. La unidad burguesa se está yendo al carajo.