miércoles, 11 de diciembre de 2013

La Fiesta de la Democracia: Entre acuartelamientos policiales, saqueos y represión.





Es casual encontrarnos con un típico argumento cuando tratamos “la cuestión de la policía” que dice inmediatamente “no todos los canas son iguales”.  Para empezar ser policía no es ser un trabajador, el chamuyo de la seguridad se lo vamos a dejar a los medios hegemonicos, oficialistas y opositores. Ya sabemos que la yuta (la bonaerense, las policías provinciales, la gendarmería, etc.), es la garante de las redes de trata, el narcotráfico entre otras cuestiones, como así también como organizadora del delito chico, como lo evidencio el caso de Luciano Arruga, pero todo esto no se tratan más que denuncias que demuestran el nivel de descomposición del aparato represivo del estado, que conforman el verdadero crimen organizado. Pero vallamos más allá, ¿Por qué lo definimos como aparato represivo? Porque no solo se trata de una organización mafiosa descompuesta, sino que antes de todo esto es el brazo armado del estado capitalista, en concreto “el uso legitimo de la violencia” que se reserva el poder de la burguesía contra todos los sectores explotados de la sociedad como garante, en definitiva, de su poder económico y político.



Un policía fue policía antes del gobierno de De La Rua, y pretende ser policía después del gobierno de Cristina. Esto por no decir que 9 mil efectivos de la bonaerense fueron Policías durante la dictadura militar y lo son ahora.

Es decir, el “trabajo” de un policía es garantizar el dominio de la burguesía, por eso no hablamos de un trabajador, de un obrero, sino más bien de alguien dispuesto a perseguir, amenazar, disciplinar, torturar física y psicológicamente, encerrar, secuestrar, desaparecer a todo el que desafíe el poder político y económico de una minoría parasita y explotadora, en concreto hablamos de un mercenario. Ese es el carácter de la Policía como institución y ese es el carácter de cada uno de sus integrantes, y si existe un solo Policía capaz de compartir esta idea no tiene mas remedio que renunciar a su labor, de lo contrario no solo abala el caracter mas reaccionario de esta institución, sino que es parte. Leon Trotsky ya señalo que "El obrero, convertido en policía al servicio del Estado capitalista, es un policía burgués y no un obrero”.

Esta discusión no solo es para “clarificar posiciones” con la doña del kiosco, sino que es un debate programático muy importante, y tengamos en cuenta que unas organizaciones “de izquierda” por omisión u acción fortalecen (en última instancia) el aparato represivo del estado (para profundizar este debate recomiendo esta nota de Rolando Astarita).

Pero veamos el caso de nuestros aliados del FIT, El Partido Obrero. Me da a entender en sus diferentes declaraciones, que dejan explicita una idea: que ante “(…) Los acuartelamientos policiales (…) reclamamos el establecimiento inmediato de un salariomínimo y móvil de 8.000 pesos para todos los trabajadores sin distinción”. Pero en ningún momento aclaran una posición frente al reclamo explicito de la policía ni tampoco se entiende que quieren insinuar cuando hablan de “sin distinción”.

Ayer en la Rioja fue muy concreto, los policías consiguieron su aumento de salario, y cuando los estatales salieron a exigir el mismo aumento para ellos, estos canas, con la sonrisa que les puede ofrecer 10 mil pesos en el bolsillo,  apuntaron sus armas, sus palos, sus gases lacrimógenos contra los trabajadores.

Una conclusión: más plata, mas armas, más moral, mas “profesionalismo” solo fortalece el rol represivo de dicha institución.

En Tucumán jugaron el mismo rol frente a la manifestación en la Gobernación y en este vídeo se puede observar muy claro como una señora sintetiza esta discusión en la siguiente frase: “Tus 8.500 pesos están manchados de sangre tucumana”. ¿Qué le puede decir el PO a “esta Vecina”?

El problema de esta posición centrista, ya que no cuestiona al aparato represivo del estado pero a su vez llama a los trabajadores a luchar por salario y agrega “sin distinción”, es que indirectamente legitima el reclamo por salario de la policía y por ende a esta nefasta institución.

Esto se agrava ante la ya anunciada “Cacería de Brujas” del gobierno K contra “los saqueadores”, que no es más que una campaña reaccionaria contra el pueblo trabajador y pobre. Si bien en principio los mismos saqueos pudieron haber sido impulsados por la misma policía acuartelada para legitimar su “huelga”, no podemos negar que actúan sobre un terreno social propicio en elque los sectores más vulnerables intenten resolver sus necesidades a través de este método (…)” contra el trabajo precario y la creciente inflación.

En este sentido si bien puedo entender que, como método, el saqueo no resuelve ningún problema estructural de los explotados por el gran capital, y por ende no lo comparto, no voy aceptar que la Presidenta se jacte de denunciarlos cuando su gobierno abala el saqueo del imperialismo sobre nuestros recursos naturales como el acuerdo con Chevron, después resulta que el criminal es el que se lleva un televisor LCD a la casa que yo nunca voy a poder comprar con mi salario.

Pero esta es la Fiesta de la Democracia, citados estuvieron Menem, Duhalde, Rodriguez Zaa y hasta el mismísimo De La Rúa, entre otros. ¿Qué curioso que la Cris se halla puesto a tocar la cacerola no? No me fije si era de Teflón, pero que era un espectáculo realmente cínico no me cabe duda, tremendo “Panic Show” mientras se siguen contando los muertos.

Me parece importante volver a destacar el ejemplo de La Rioja, porque la lucha de los estatales expresa una salida concreta y superior a la de los saqueos en si mismos, donde la denuncia de que “un policía cobra 10 mil pesos por reprimir y un docente 3 mil por enseñar” pone sobre el horizonte la cuestión.  Frente a la discusión de las paritarias que cad

a vez empiezan a cobrar más peso en esta lucha por un salario equivalente a la canasta familiar y móvil frente a la creciente inflación, los trabajadores deben fortalecer y recuperar sus propias organizaciones, y más teniendo en cuenta que “el partido policial” acaba de fortalecerse, en contraposición nosotros debemos fortalecer la construcción de un partido de trabajadores independiente de todo bando patronal.

 Una lucha decidida por un salario equivalente a la canasta familiar solo puede llevarse adelante con los métodos de la democracia obrera, refundando los sindicatos para luchar directamente contra los intereses de las patronales, que no van a dudar en usar su aparato represivo contra la clase obrera, y en especial si esta se propone superar a la burocracia sindical que como se vio con Moyano o la CTA de Micheli, después del paro del 20 N no se jugó, más allá del discurso, a llevar ninguna lucha seria contra el impuesto a las ganancias ni contra el trabajo precario.


Los revolucionarios debemos dar todo para construir y desarrollar agrupaciones clasistas en los lugares de trabajo y estudio que se propongan organizar una gran fuerza militante para recuperar las comisiones internas, centros de estudiantes y sindicatos en manos de las burocracias afines al gobierno o la oposición, y todos los diputados del FIT deben estar al servicio de esta gran batalla para fortalecer una perspectiva revolucionaria por un gobierno obrero, que les aseguro que implicara desechar, mejor dicho derrotar a la policía y todo el brazo armado de la burguesía que antes de ceder su poder desnudara su peor cara, el Fascismo.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El Aprendiz de Brujo


Desde un punto de vista los saqueos son una parte importante de cada fin de ciclo de estos 30 años de democracia ininterrumpida.  Y sin embargo, basta mirar el calendario para notar esta discordancia de tiempos entre unos y otros que le ponen cepo a cualquier analogía. Los saqueos de Córdoba de la semana pasada y que se extienden con menor intensidad a otras 10 provincias  no acompañan una descomposición acelerada del régimen político y de las condiciones de vida de las masas. El primero goza de buena salud y lo segundo más bien viene padeciendo un ajuste en cuotas por medio de la inflación. Estos saqueos intempestivos han irrumpido en la situación política sin que nadie se los viera venir y recuerdan a otras situaciones de este tipo: como la de 2010 cuando cientos, miles de familias de Soldati, el Conurbano, y el NOA se lanzaron desesperadamente a la ocupación de terrenos dejando, como ahora, varios muertos tirados en el piso.  Nuevamente el cepo a la analogía: la policía, en 11 provincias, está de paro. Ayer las protestas comenzaban a arañar al Conurbano y el gobierno de Scioli actuó con una celeridad y predisposición que ya quisieran gozar los metalúrgicos de Caló (¿o los docentes de Baradel?) y hace un ratito la Bonaerense, la nave madre de las policías bravas, aceptaba gustosa la oferta

No quiero repetir acá las cosas que vienen diciendo otros compañeros en sus blogs o que ya salió en el comunicado porque tengo acuerdo. La operación policial encontró un eco real en un sector postergadísimo de la sociedad que ¿por qué no habría de hacerlo? aprovechó la zona liberada para descargarse por obligarlos a (mal) vivir una existencia como ciudadanos de segunda categoría. Lo que sí quiero decir, es que por más que el Gobierno haya intentado toda la semana instalar la idea de un “movimiento destituyente” (fogoneado por un consejal massista) la huelga policial fue eso: una huelga, es decir, una puja por el salario (mas allá de los aspectos de “blanqueamiento” de los sobrecitos que todo rati cobra por debajo de la mesa por ser un alfil del hampa).  Y en ese sentido, la gorra está viviendo una muy buena paritaria ¿no?

De todos lados ya salieron a alertar esto, empresarios y periodistas del mainstream ya tienen pesadillas sobre el efecto derrame que esto puede llegar a generar en un movimiento obrero al que el sueldo le alcanza cada vez menos y que tiene una burocracia que, como dice Carpena, tiene en una mano un balde de agua y en la otra un bidón de nafta. Una huelga reaccionaria de una de las B muy deslegitimada puede ser el puntal para que otra de ellas busque relegitimarse. Ese es el cálculo político que todos deben de estar haciendo o más bien, el salto que hay que ver quién se anima a dar (aunque los médicos y los docentes cordobeses no se hicieron esperar mucho). En un país coyunturalmente dominado por Barones, las Armas y los Sindicatos se tientan por demostrar quién es el que verdaderamente manda, dónde están las verdaderas fuerzas sociales que operan detrás de la fantasmagoría de un régimen saludable pero que, en última instancia, es como el caracol de Full Metal Jacket que se arrastra sobre el filo de una navaja. 

Ahora bien, al mismo tiempo que estas fuerzas se desarrollan existen en la Argentina una franja de cientos de miles de obreros que se identifican en los reclamos que hemos levantado desde el Frente de Izquierda. El sábado pasado en la Convención Regional que hicimos en Wilde un compañero planteaba cómo el lema “los voté porque son de los nuestros” expresan distorsionadamente la voluntad de un sector minoritario (pero consistente) de la clase obrera de romper la camisa de fuerza del peronismo y poner en pie su propio Partido. Y este Partido, contará con una para nada despreciable inserción sindical de las fuerzas de la izquierda que existen actualmente. Muchas veces en la historia una situación de derecha ha girado abruptamente hacia la izquierda.  Una huelga reaccionaria, como el hechicero de la canción de Dukas, puede perder el control de las fuerzas que puso en movimiento.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Salir del closet

Vengo siguiendo los post de Rosso y JDM obre los votos del FIT y la tarea de recuperar los sindicatos. Comparto que en la Argentina, el desenraizar a la burocracia de sus sillones sindicales, puede ser un puntal para el desarrollo de una verdadera guerra civil en el movimiento obrero (¿o pensamos que los tipos se van a quedar en sus oficinas de Puerto Madero sin organizar a cientos, miles, de Favales y Pablos Diaz?) y, por lo tanto, de un cambio drástico en la situación política nacional. La discusión de cómo transformar los votos al Frente de Izquierda en una nueva identidad política en ruptura con el peronismo (aka conciliación de clases, es decir, un peronismo en sentido estratégico mas allá de las figuras “de turno”) desde el vamos no puede pensarse como una tarea a realizar unilateralmente desde arriba, como un objetivo de la propaganda política y de los diputados del FIT, sino que debe combinarse necesariamente con un giro, o un cambio, en la militancia en las trincheras.

Muchos de los militantes que pasamos por poco los 25 años de vida nos formamos en la época del sindicalismo de base en ascenso  en un partido de propaganda y lucha donde la relativa conflictividad de un movimiento obrero que comenzaba a despertarse producto de la recomposición económica  realizaba una gimnasia que iba de lo sindical a lo político. Dicho de otro modo: la lucha por las mejores condiciones de trabajo, o en defensa de los delegados combativos, llevaba a los obreros a enfrentarse a la policía y al Ministerio de Trabajo y, por elevación, al poder político. Franjas minoritarias de trabajadores que hacían esta experiencia terminaron por incorporarse a las filas del trotskismo, otras fueron a reforzar variantes burocráticas y progubernamentales como pueden ser la CTA de Micheli o el Sindicato del Subte de Pianelli.  Esto generó una dinámica donde los obreros sindicalmente apoyaron a sus delegados de izquierda en la fábrica, pero en las elecciones votaban por variantes patronales. Esta separación entre la influencia sindical y la política comienza a ser saldada por vez primera a través del FIT. Si para muestra basta un botón, podemos contar los asados de festejo que se hicieron en decenas de fábricas y que reunieron a cientos de obreros, o los testimonios que fuimos subiendo a la página del partido desde todas las regionales donde militamos. Obviedades de este fin de ciclo: el camino hacia la izquierda pasa ahora más por la política que por lo meramente sindical. El desafío, entonces, para los que militamos en el movimiento obrero pasa por comprender profundamente las implicancias de esta inversión en la dinámica del desarrollo de la consciencia de un sector de masas para pensar en qué lugares y en qué medida nuestro propio rol puede servir de catalizador que acelere este proceso.

Si las elecciones nos dejaron una relación de fuerzas inmejorables, si por ejemplo en esta regional comprobamos palpablemente cómo nuestra agitación izquierdizó fabricas enteras (si comparamos la medida de votos con otras a las que por carencia de fuerza militante no podíamos llegar pero que sí fuimos a buscar repercusiones después); si los propios obreros independientes que apoyaron nuestra campaña ahora dicen que llevar el FIT adentro de las fabricas va de la mano de decir que ser zurdo ya no es una mala palabra ¿qué tenemos que hacer los tapados? Muchas veces nuestra lógica es la de esperar a que salte el conflicto sindical para comenzar a hacer política, otras la lógica es la de un trabajo lento y paciente que es copia y calco del que hicieron compañeros como Raúl Godoy o la Junta Interna de Coca Cola cuando la relación de fuerzas no es la misma que la que tuvieron que enfrentar ellos. Hoy no solo hay menos miedo (y por lo tanto impunidad patronal) entre las filas obreras sino que los tapados estamos en la primera línea de batalla por la conquista de esa nueva identidad política. La fortaleza del FIT nos cubre por izquierda, el represtigio de la militancia orquestado desde arriba por el régimen político nos da legitimidad (y la decadencia kirchnerista hace que cada vez mas seamos nosotros los únicos que podemos capitalizar este último fenómeno) ¿por qué los tapados no podemos, hoy mismo, reivindicarnos entre nuestros compañeros de trabajo en una de las tantas discusiones que hay todos los días como militantes “del FIT” o incluso del PTS? ¿porque la patronal y la burocracia nos van a marcar? Seguramente ¿pero echarnos? No lo creo. Si pisamos el palito, es decir, si no somos responsables con el laburo o si queremos hacer quilombo sindical seguramente lo hagan pero ¿por militar en el FIT del millón doscientos mil votos, con sus diputados nacionales y provinciales? ¡Alta campaña les podríamos hacer! Y si hay algo que ellos no son, es tontos. Desde ya que es necesario medir las posibilidades de cada lugar concreto (si es una gran o pequeña patronal, si se está en periodo de prueba, si se está en negro, si hay comisión interna, si ya se hicieron buenas migas con algunos compañeros de trabajo, etc) pero el espíritu es que apostamos a “desatarnos las manos” para que podamos aprovechar hasta el final las posibilidades que el FIT nos están abriendo de par en par. Mientras los tiempos de la política superen a los del sindicalismo es necesario que avancemos lo mas posible, así podremos sentar las bases para que las próximas convulsiones de la lucha de clases, que se nutrirán de las ricas experiencias de la etapa del sindicalismo de base, converjan también con una previamente preparada y extendida militancia obrera y socialista. 

Por un Movimiento por una Internacional de la Revolución Socialista -Cuarta Internacional-




jueves, 14 de noviembre de 2013

Ana María Martínez, la última víctima del PST


El domingo 10 de noviembre, en Villa de Mayo, los familiares, amigos y camaradas de Ana María Martínez realizamos  un acto en su memoria en el lugar que fue secuestrada, el 4 de febrero de 1982. Dias despues su cuerpo apareció acribillado en la zona del Tigre. Ella fue la última víctima del PST (Partido Socialista de los Trabajadores, antecesor del viejo MAS), que tiene 100 compañeros y compañeras asesinados por el terrorismo de estado, entre triple A y dictadura.

Ana María (a) Rosalía, era una obrera y militante del PST que se “exilió” en la zona norte del GBA porque la regional Mar del Plata había sido muy reprimida en el 76.
Era parte de los cuadros dirigentes que nos volcamos al conflicto bancario de comienzos del año 1981.

La Comisión que encabeza su cuñada Carmen eligió ese dia, porque Ana María cumpliría 63 años. El acto fue realizado frente a la casa donde ella y su compañero José Metrovic vivian. Ahí se descubrió un cerámico realizado por los compañeros de Zanon y hablaron entre otros, compañeros de Izquierda Socialista, Opinión Socialista, del PSTU y del PTS.
El caso de su asesinato y del infiltrado al PST (como parte del megajuicio de Campo de Mayo) lo lleva adelante el Dr. Pablo Llonto del CELS. Meses atrás se recopilaron en el juzgado muchos testimonios de la militancia de Ana Maria y las circunstancias en que fue secuestrada. Y aunque hayan pasado mas de 30 años seguimos con expectativas el desarrollom del juicio.

En el acto dijimos que no olvidamos, no perdonamos ni nos reconciliamos con los genocidas. Que no nos conformamos con un solo archivo que sale a luz porque al gobierno le interesa por la denuncia a Papel Prensa y su ligazón a Clarín y la Nación. Queremos todos los archivos, y nos alegra que se haya recuperado el Nieto N° 109  pero queremos saber donde estan los 400 niños apropiados que aún no recobraron su identidad, saber quienes reprimian en los 500 campos clandestinos de detención.

La placa recordatoria donada por los obreros de Zanon es muy sinbólica.  Esos duros ceramistas hace 12 años supieron ocupar, defender y poner a producir la fábrica y que rebautizaron Fa.Sin.Pat, es una pequeña muestra que las ideas socialistas por las que vivió y murió Ana Maria están mas vivas que nunca.

El mejor homenaje a Ana María es seguir luchando por derrotar al capitalismo y reemplazarlo por una sociedad socialista sin explotadores ni explotados.

Titin Moreira

miércoles, 13 de noviembre de 2013

FRENTE DE IZQUIERDA: Una oportunidad histórica

FRENTE DE IZQUIERDA: Una oportunidad histórica



Tomemos dimensión del asunto, pero no hablemos del carácter histórico de la elección del Frente de Izquierda, no hablemos de Un Millón Doscientos Mil votos, tres diputados nacionales y 18 legisladores. No hagamos comparaciones con la “Izquierda Unida” (89-03) compuestos por el Partido Comunista (1), en marcos coyunturales de crisis, que obtuvieron cerca de medio millón de votos y que tanto su programa como sus candidatos (2) no dejaban lugar a dudas del carácter de dichas coaliciones reformistas, ni para Trotskystas ni para Peronistas.

La burguesía sabe que este Frente de Izquierda está compuesto por la izquierda que sale de las fabricas y las facultades, el PTS y los partidos aliados del FIT no solo participaron activamente de la lucha contra la LES (Ley de Educación Superior) en el 95 o contra los recortes de la educación de Menem en el 99, sino que en el Astillero Rio Santiago durante los 90 (89,93,95,96,98,01) los compañeros Lagos y José Montes del PTS junto a otros trabajadores del Astillero, protagonizaron (de conjunto) una gran batalla donde lograron que la empresa no se privatice además de evitar en más de una ocasión cientos de despidos como así también la reincorporación o pase a planta de decenas de trabajadores, dándole un susto a De Gennaro quien en ese entonces era el preferido de Duhalde, no casualmente en ese marco de hostilidad (y debilidad) el Trotskismo demostró su calidad.

Apenas salimos de los ´90 y vemos la recuperación de Zanon bajo control obrero en plena crisis del 2001 y la posterior recuperación del Sindicato Ceramista de Neuquén que conoció el primer estatuto clasista desde los 70,  es otra muestra importante de lo que una organización como el PTS, que en ese momento no llegaba a agrupar a 250 militantes en todo el país, lograba con un programa correcto e interviniendo activamente en la lucha de clases, conquistas importantes para la clase obrera de todo el mundo, hoy Raul Godoy es diputado en la legislatura Neuquina y es uno de los principales referentes de la lucha de Zanon y dirigente nacional del PTS.

Sigamos hablando de esta izquierda cuando no era Frente de Izquierda y como intervino en Brukman (2003), Subte (2003-04), Jabon Federal (2006), Mafissa (2008), Casino (2008), Kraft  (2008-09), Ferrocarril con el asesinato de Mariano Ferreyra (2010), entre otros y no menos importantes conflictos de la lucha de clases (3).

Hace unos años nos acercábamos a las fábricas diciendo que éramos del programa de radio “Pateando del Tablero”, ahora las mismas comisiones internas nos convocan por que saben que somos del Frente de Izquierda. Ahora se entiende que si antes “no existíamos” y pudimos ser parte y hasta dirigir grandes luchas obreras, ahora que somos Un millón Doscientos Mil votos el miedo que pueden llegar a tener los patrones y los políticos capitalistas no es in infundado.

Y por mas que le pese a los ideólogos kirchneristas es así, y así es que la burguesía le empieza a temblar el pulso. Por otro lado los burócratas sindicales la juegan de callados, para el Momo el 1,60 %  le significa una derrota, aunque más significativa es la derrota de Moyano que encontró cobija con F. de Narvaez  y desenterraron  un magro 5,46 %.

Si antes, con todos los “malabares” que hacíamos, con el gobierno del 54%, con una burocracia sindical que buscaba juego propio y le pedía al kirchnerismo cargos, supimos conquistar el 40% en el sindicato de la alimentación, ahora más que nunca es posible plantearse la lucha por recuperar ese y otros sindicatos estratégicos.  Acá es donde la elección histórica se transforma en una oportunidad histórica.

Los oportunistas seguirán hablando de la gran elección que hicimos y buscaran subirse “al tren de la fama” pero en el Frente de Izquierda no hay lugar para ridículos como Bodart, los electoralistas buscaran fortalecer  figuras mediáticas y se pueden ir con Zamora que bastante sabe del tema, los marxistas revolucionarios vamos por los sindicatos y por la construcción de un partido revolucionario de decenas de miles de militantes.  

Disculpen si con este último párrafo se le soplo el moño a algún peronista (y de los viejos), pero es el momento del Trotskysmo.

Y a vos que fiscalizaste para el Frente de Izquierda y defendiste los votos para que hayan diputados de izquierda en el congreso y que fuiste parte de esa gran elección histórica, y ahora que tenemos diputados para fortalecer nuestras luchas y para dar juntos esta gran batalla histórica por recuperar los sindicatos (y los centros de estudiantes como hicimos en la UBA), sumate al Frente de Izquierda, sumate al PTS como ya lo están haciendo miles de jóvenes, trabajadores y trabajadoras en todo el País.


2-    Por ejemplo Nestor Vicente, candidato a presidente de la lista Izquierda Unida en el año 1989, que tiene un prontuario que empieza en la “Acción Catolica Porteña”, para el año 1961 se sumo a Democracia Cristiana, y en el 73 formo parte del FREJULI, en el 76  fue secretario general del  Partido Popular Cristiano, después integra las filas del Partido Intransigente, para finalmente ser  el candidato a presidente del re podrido Partido Comunista y después presidente del Club Atlético de Huracán, todo un arribista político.
3-    Brukman, 5/11/2003 http://www.pts.org.ar/Brukman-Triunfo-obrero,

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