miércoles, 25 de septiembre de 2013

Stalin, el oportunista con una bomba

primera parte

El joven Koba se vio encandilado por los destellos de prestigio que esta maquina irradiaba. Al igual que muchos, en la vocación revolucionaria encontró el reconocimiento que no hubiera alcanzado en ningún otro lugar. Sin embargo, su ambición todavía es tan provinciana como el resto de sus aspiraciones. Los aspectos psicológicos del futuro Secretario General no muestran la personalidad del dictador, mas bien arrojan las características de un hombre que consciente de sus limites (escritor y orador mediocre, teórico escolástico y elemental, grosero y de modos bruscos para llevarse con los demás) se siente menos. Se siente menos que el comité dirigente de Tiflis, que los arrogantes emigrados rusos que le dicen a los que ponen el cuerpo en el país lo que tienen que hacer o que esos teóricos que pierden el tiempo en abstracciones que para él poco tienen que ver con el trabajo practico. Pero se siente superior a los obreros, eso sí. En 1903, en el medio de una discusión sobre la necesidad de una representación obrera en la dirección del centro georgiano bolchevique, el joven Koba llama a los trabajadores a que se pregunten “con una mano en el corazón” si existe entre ellos alguien capaz de hacerse cargo del enorme esfuerzo intelectual que presupone dirigir a la maquina. Poco importa que los mencheviques representen a la aplastante mayoría del movimiento socialdemócrata de Georgia, cuyo medio social pequeñoburgues y campesino aportó a los mas convencidos elementos de dicha facción (Tseretelli……), o que hubiera que desarrollar rápidamente a los dirigentes proletarios que pudieran, desde el corazón mismo de las fabricas de Tiflis o los pozos de Bakú, arrancar a las bases obreras de la influencia menchevique. Los estamentos partidarios no son terreno para las improvisaciones, un engranaje que no se acople inmediatamente no puede esperar a ser erosionado por los roces de la marcha. Semejante concepción tiene ribetes aventurescos en la mente de Koba. Porque ante todo, de lo que se trata es de preservar a la maquina. 

“La mayoría de quienes han escrito sobre él aceptan su transición al bolchevismo como algo inherente a su carácter, como cosa evidente, natural. Pero tal concepto es definitivamente parcial. Cierto es que la firmeza y la resolución predisponen a una persona a aceptar los métodos del bolchevismo. Pero estas características, por sí solas, no bastan para decidir. Había muchas personas de carácter firme entre los mencheviques y los socialistas revolucionarios. Y, en cambio, entre los bolcheviques no era raro encontrar personas débiles de espíritu, La psicología y el carácter no lo son todo en la índole del bolchevique que, en primer término, es una filosofía de la historia y una concepción política. En ciertas condiciones históricas, los trabajadores son empujados en la ruta del bolchevismo por todo el cuadro de sus circunstancias sociales. Esto sucede con independencia de la solidez o flaqueza de los caracteres individuales. Un intelectual necesitaba intuición política excepcional e imaginación teórica, fe nada común en el proceso histórico dialéctico y en los atributos revolucionarios de la clase trabajadora, para ligar seria y firmemente su destino al del partido bolchevique en los días en que el bolchevismo no era más que una anticipación histórica. La mayoría preponderante de los intelectuales que se incorporaron al bolchevismo en el período de su auge revolucionario lo abandonaron en los años siguientes. Era más difícil para Koba alistarse, pero asimismo era más difícil apartarse de él, pues no tenía imaginación teórica ni intuición histórica, ni don de la previsión, del mismo modo que, en cambio, carecía en absoluto de volubilidad. En una situación compleja, frente a nuevas consideraciones, Koba prefiere esperar la ocasión, mantenerse al margen o retirarse. En todos los casos en que por necesidad ha de elegir entre la idea y la máquina política, invariablemente se decide siempre por la máquina. El programa tiene que crear primero toda su burocracia antes de que Koba pueda guardarle el menor respeto. Falta de confianza en las masas, igual que en los individuos, es la base de su naturaleza. Su empirismo le empuja siempre a elegir el camino de la menor resistencia. Por eso, en general, en todos los grandes momentos de crisis de la historia, este revolucionario miope adopta una posición oportunista que le lleva muy cerca de los mencheviques y, en ocasiones, hasta le sitúa a la derecha de ellos. Al mismo tiempo, está constantemente inclinado a favorecer las acciones más decididas para resolver los problemas que ya ha dominado. En todas las circunstancias, la violencia bien organizada le parece el camino más corto entre dos puntos. Aquí conviene bosquejar una analogía. Los terroristas rusos eran en esencia pequeñoburgueses demócratas, pero eran sumamente resueltos y audaces. Los marxistas solían decir a propósito de ellos que eran "liberales con una bomba". Stalin siempre ha sido lo que sigue siendo hoy: un político de la "mediocridad áurea" que no vacila en recurrir a las medidas más extremas. Estratégicamente es un oportunista; tácticamente, un "revolucionario". En suma, un oportunista con una bomba”

viernes, 20 de septiembre de 2013

Stalin, reseña de una biografía

(En las proximas semanas vamos a estar subiendo distintas biografias que tenemos en el tintero. Arrancamos por esta de Stalin, que vamos a entregar por partes, y que surgió de la lectura de la extensa biografía que escribió Trotsky sobre él en los años de su ultimo exilio en Mexico y que fuera él ultimo libro en el que estaba trabajando antes de su asesinato a manos de un sicario estalinista.)


En los años de plomo que sucedieron a la derrota de la Revolución de 1905, las cárceles del zarismo desbordaban de presos. En una de ellas, en la región petrolera de Bakú, un joven bolchevique dedicaba sus horas al estudio del esperanto, que suponía el idioma universal del porvenir. “A pesar del caos, de los ahorcados, de los conflictos personales y de partido, la cárcel de Bakú era una importante escuela revolucionaria. Koba destacaba entre los dirigentes marxistas. No participaba en discusiones particulares, y prefería hablar en público, signo seguro de que en educación y experiencia Koba era superior a la mayoría de sus compañeros de prisión (…) Así aprendemos más de la vida de Koba en la cárcel que de sus actividades fuera de ella. Pero en ambos sitios sigue siendo fiel a sí mismo. Entre discusiones con los populistas y alguna que otra charla con atracadores, no se olvidaba de su organización revolucionaria. Beria nos informa de que Koba consiguió establecer contacto regular desde la cárcel con el Comité de Bakú. Esto es muy posible: donde no había separación entre presos comunes y políticos, y éstos comunicaban entre sí, era imposible quedar totalmente aislado del exterior. Uno de los números del periódico ilegal se preparó en su totalidad dentro de la prisión. El pulso de la revolución, aunque muy debilitado, continuaba latiendo. La cárcel puede no haber estimulado el interés de Koba por la teoría; pero tampoco quebró su espíritu combativo”. Del otro lado del mundo y del tiempo Leon Trotsky se lanza en su última cruzada contra los sepultureros de la Revolución de Octubre. Su pluma es un bisturí sobre la carne y el alma de José Stalin, que desde el Kremlin espera impaciente la confirmación de su asesinato. En toda la Unión Soviética no queda vivo un solo militante de los años heroicos del bolchevismo. La biografía de Stalin explica por qué.  

No tiene ni 30 años el hombre que desde los 13 reniega de los amos y los dioses, pero ya ha vivido la represión, las detenciones e interrogatorios de la orjana, el destierro y otros gajes del oficio. La mayoría de los aspectos fundamentales de su vida no disciernen de la mayoría de otros bolcheviques de la época. “Era la época de la gente entre los dieciocho y los treinta años-escribe Trotsky. Los revolucionarios de más edad eran pocos y parecían viejos. El movimiento, hasta entonces, carecía en absoluto de vividores, vivía de su fe en el futuro y de su espíritu de sacrificio. No existía aún rutina, fórmulas estereotipadas, gestos teatrales, trucos oratorias hechos de antemano. La lucha, naturalmente, era sobrado patética, tímida y torpe. Hasta las palabras "Comité", "Partido", eran cosa nueva, con una aureola de frescura primaveral, y sonaban en oídos jóvenes como inquietante y seductora melodía. Quien se afiliaba en una organización sabía que le esperaba la cárcel seguida del destierro a pocos meses de plazo. El colmo de su ambición era estar en la brecha el mayor tiempo posible antes de ser detenidos; mantenerse firmes frente a los gendarmes; aliviar en lo posible la situación de los camaradas; leer, durante la prisión, el mayor número posible de libros; escaparse cuanto antes del destierro al extranjero; adquirir allí conocimientos útiles, y volver después a la actividad revolucionaria dentro de Rusia”. Todos perseguían el mismo sueño, y en su nombre declararon que la clase obrera no podría emanciparse sin una dirección que encabezara la lucha por el poder. Pero una dirección revolucionaria no es un gabinete de iluminados que digita desde las alturas los desafíos del porvenir. No. Para dirigir las energías colosales de toda una clase social hacen falta mucho mas que un programa correcto o que una política acertada.


En principio, hace falta que esa dirección disponga de todos los medios a su alcance para llegar a las masas obreras: periódicos e imprentas clandestinas con sus cajistas y tipógrafos, comités de redacción y repartidores; agitadores anónimos con los rostros cubiertos que lancen proclamas incendiarias a los trabajadores en el descanso y bolcheviques tapados que evadan a los soplones y les abran las puertas de las fabricas; hacen falta nexos secretos con los liberales democráticos e intelectuales radicales para que coticen a la causa revolucionaria y también grupos menos diplomáticos que descarguen bombas sobre las diligencias de caudales para desangrar las arcas del zarismo;  hombres y mujeres que atraviesen las fronteras cargados de pasaportes falsos, dinero, credenciales, borradores, folletos, cartas y minutas; sobre todo hace faltan que esos hombres se multipliquen por miles entre las filas obreras, que convenzan a otros de que la lucha es inevitable y la victoria posible, que sus mejores elementos avancen en el estudio de la teoría marxista y de la historia, de la dialéctica y la economía. No pocas veces estos estudios se dictan al mismo tiempo que muchísimos de ellos aprenden a leer. Hacía falta, en fin, un Partido. Y el partido, esencialmente, es una maquina. En tanto manifestación material de una voluntad colectiva, tal vez la mas poderosa de todas. 

jueves, 29 de agosto de 2013

¡QUE VIVA EL INTERNACIONALISMO!



Viniendo de un acto internacionalista de la juventud y los trabajadores socialistas de América Latina y Europa como del domingo pasado no puedo emanar más que entusiasmo por las tareas y los grandes desafíos que tenemos los revolucionarios por delante. No de casualidad, y si para ahorrar palabras, el vídeo del cierre del acto realizado por Christian Castillo preside este Post que recomiendo no leer sin antes verlo, espero así que el o la lector/a alcance una mayor comprensión del sentido de mis palabras. (Esta el link del vídeo en la siguiente foto)



Durante mi infancia, las primeras lecciones de internacionalismo.

No recuerdo una memoria propia donde se aya tratado el tema del nacionalismo sin que aya contrapuesto algun concepto internacionalista, desde chico me molestaba el rito de saludar a la bandera todos los días que llegaba a la escuela hasta el punto de negarme, y cuando tuve posibilidad simplemente entraba mas tarde. Es verdad que mimetice los colores nacionales en primer lugar, pero con la misma velocidad aprendí a identificar la patria de donde viene mi vieja, la chilena, después la de mi abuelo materno, la Hungara, simultáneamente la de mis abuelos paternos, la italiana, y finalmente los colores de las raíces de mi abuela materna que resultó ser mestiza e hija de un español y una mapuche. Cuando era chico mi vieja me decía “vos sos tan argentino como chileno” y no tardaba en agregar “acordate que tenes sangre húngara, italiana, española y mapuche” alguna que otra vez, para mi se simplificó todo cuando descubrí que en ves de decir que pertenecía a seis nacionalidades diferentes podía simplemente reivindicarme como internacionalista. Aunque este concepto de internacionalismo no se incorporó solo por mis raices, sino que tambien le debo las primeras conclusiones políticas al respecto también a mi madre. Ella me contó una y otra vez como a mi abuelo, que tenía mi nombre (Janos), fue obligado a los 14 años a servir en el ejército para Hitler al ser hijo de alemanes, como logro salir del campo de batalla después de que su mejor amigo muriera en sus brazos y haber tenido que comer una que otra vez algunas paginas de diario si no es que lograban atrapar una rata, para acomodarse en una especie de registro civil donde realizó clandestinamente pasaportes para judíos y refugiados políticos, obviamente no duró mucho y cuando “se le vino la negra” se escapó para Rusia. En la URSS no estoy seguro cuanto pudo adentrarse pero lo comenzaron a buscar por nazi alemán, no podía volver porque en los alrededores de Alemania era considerado un traidor, sin posibilidad de refugio sobre la tierra lo encontró en el mar. Tampoco me es claro cuántos años estuvo embarcado realizando diversas tareas y encontrando su oficio como cocinero, pero de lo que sí estoy seguro es que fue el tiempo suficiente como para aprenderse más de 5 idiomas. En italia logra comprar un título de nobleza, le importaba el apellido Sedi seguramente para poder cruzar a España sin problemas y poder embarcarse a Estados Unidos. Ni bien pisó tierra norteamericana lo metieron en cana unos seis meses hasta que lo “descartaron” para la Argentina, cuestión que terminó parando en Chile y demostrando que tan lejos estaba de toda xenofobia y racismo al cual se lo podría haber atribuido por servir al ejército Nazi que se casó con una hermosa joven de origen mapuche.

Otras historias que me contaba mi vieja pertenecían a la decadencia del gobierno de Allende y el Golpe militar genocida de 1973, año en el que muere el abuelo Janos, y ahora este próximo 11 de septiembre van a ser 40 años desde entonces, de casualidad un día después yo cumplire 25 años. Pero durante un periodo de mi infancia fueron sistemáticas la comparaciones que me hacía mi vieja entre el golpe en chile y el genocidio aquí, de una manera formidable y particularmente personal logró transmitirme repulsión por hitler, pinochet y videla a la vez, no tarde en odiar de la misma manera a Musolini, rápidamente repudie cualquier forma de totalitarismo.

Pero aquí no terminan las enseñanzas de mi vieja, ni las de mi tía que no mencionarla sería un error ya que ella es tan chilena como mi vieja y me transmitió muchísimas de estas anécdotas también, y disculpen pero ahora este post se transformó en un homenaje a esas dos mujeres altamente influyentes en mi crecimiento con las cuales estoy muy agradecido.

Ambas vinieron a la argentina a finales de los 80, se que no les fue para nada fácil conseguir trabajo, si lo hacían era en negro y con un trato de mierda, a mi vieja la despidieron cuando se enteraron que estaba embarazada de mi… ¿parece que muchas cosas no cambiaron ni siquiera en la última década no?... o preguntenle a alguno de los 150 mil hermanos/as inmigrantes que laburan en alguno de los 12 mil talleres clandestinos de la Provincia de Buenos Aires.


Primera reflexión sobre internacionalismo práctico.

Fue una conclusión directa del 2001, todavía recuerdo cuando De la Rua declara estado de sitio y se exacerbo mi repudio a cualquier expresión totalitaria en el marco de las grandes movilizaciones (y represiones) que sacudían al país, tal fue mi festejo que saltaba de alegría cuando vi a ese cagón huir en helicóptero. Mi vieja siempre me dejó en claro que Menem y De la Rua eran la misma mierda y que ambos eran responsables de la miseria en la que no solo hundieron a mi familia sino al país, en esas circunstancias no se demora uno en comprender al canto de “que se vayan todos” que el problema no era tal o cual gobierno sino el sistema capitalista. Capitalismo, el mismo que emano regímenes como el Nazi que descubrí en un primer momento a través de la historia de mi abuelo, o que dio lugar al imperialismo norteamericano y que repudie inmediatamente cuando relacione que el plan cóndor tuvo su expresión en decenas de horribles experiencias que vivió mi mamá en Chile, algunas similares a las que escuche de la boca de algunos setentistas argentinos. No fue difícil deducir con mi pequeño cerebro, que rondaba los 12 años de edad, que la burguesía nacional pacta sus negocios con el imperialismo a cualquier costo, como una vez mas quedo demostrado en la legislatura neuquina hace unos días donde acordaron la entrega de YPF a Chevron mientras reprimían a miles de trabajadores, estudiantes, docentes y mapuches. Entonces la conclusión fue y es la siguiente, si hay que terminar con el capitalismo para acabar con toda la opresión, robo y explotación a la que nos somete, hay que comprender que el sistema capitalista es internacional, y si la clave es la organización para la revolución, esa organización debe ser internacional.


¿Internacionalismo abstracto o internacionalismo proletario?

Debo confesar que esta reflexión no se me fue tan fácil de asimilar, creo que no la comprendí sino hasta mis 14 años de edad, y ese fue mi primer paso hacia el marxismo. Como mi intención original era destruir al capitalismo no tardé en encontrar respuestas inmediatas en el Anarquismo pero mi mente estaba tan desesperadamente hambrienta de respuestas que no tarde en empalmar con el Manifiesto comunista de Carlos Marx y Federico Enguels. Cuando lei ese pequeño folleto por primera vez comprendí de manera elemental la relación antagónica entre burgueses y proletarios, y lo único que recuerdo claramente fue cuando leí las últimas líneas: “Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar.”, “PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

Inmediatamente me vi estimulado a la militancia revolucionaria, había definido que el programa anarquista era completamente insuficiente pero para entonces relacionaba la palabra Comunismo con Stalin, y Stalin con totalitarismo, no estaba dispuesto a aceptar ningún régimen totalitario, pero estaba convencido que debía existir una alternativa democrática, no fue que me puse a investigar sobre la revolución Rusa que descubrí que Lenin no tenía nada que ver con Stalin y fue cuando leí “El Estado y la Revolución”, no solo comprendí que Stalin era un usurpador de la palabra comunismo y de toda la tradición marxista, sino que era un traidor a la causa de la clase obrera mundial.

Contra la teoría del socialismo en un solo país busque a esa persona que haya sido defensora de la idea de la revolución mundial, es verdad que antes de toparme con Trostky “re descubrí” al Che Guevara detrás de todo el merchandising de época. Si bien simpatice inmediatamente con sus intenciones de expandir la experiencia de la revolución cubana, de entrada tenia mas acuerdo con Marx en que el sujeto clave para la revolución es la clase obrera y no el campesino, y que la estrategia pasa por construir un poderoso partido revolucionario de cientos de miles.

Para entonces ya estaba decidido, junto a un amigo (Lucho) que me acompañó en todas estas reflexiones, a militar en un partido trotkysta. La pregunta era ¿cual?. Inmediatamente me relacione con dos, al MST lo descarte automáticamente por su alianza electoral con el Partido Comunista (stalinistas que ahora son parte del Frente para la Victoria) en Izquierda Unida. Busque esperanzado en el PO y el PTS, desde ya que cuestione los motivos por los cuales ambos partidos no conformaban uno solo pero inmediatamente supusimos (con mi amigo) que esta gente debía tener sus razones. Es verdad que la experiencia de Zanon y el balance político del 2001 clarifico el 90% de mis dudas, pero no fue (justamente) hasta que no vi las diferencias en el plano del propósito de construir el partido de la revolución mundial (la cuarta internacional) las diferencias más importantes entre ambas organizaciones, aunque me voy a permitir ahondar en esta discusión en algún post futuro, espero que no está demás aclarar que la balanza se inclinó categóricamente para el PTS.

Ahora, abramos paso al Movimiento Internacional por la Revolución Socialista - Cuarta Internacional ante la actual crisis histórica del capitalismo!

En Egipto un proceso revolucionario está abierto (ver post Egipto de Rojo), en Europa los gobiernos supuestamente socialistas se ponen a la par de las coaliciones burguesas más de derecha y aplican los planes de austeridad que dejan (por ejemplo) en España a mas del 50% de la juventud desocupada, mientras que la Burguesía alemana busca someter a la zona euro para garantizar su hegemonía como potencia imperialista, la juventud y los trabajadores del viejo continente salen a las calles a decir basta al capitalismo! En Bolivia la clase obrera se organiza en el Instrumento Político de los Trabajadores y vienen de protagonizar una huelga general por sus reivindicaciones a la cual el gobierno de Evo respondió con represión y declarando ilegal la huelga, inmediatamente vimos como se llamaba al unísono a la huelga tanto en Chile bajo el gobierno del “derechista” Piñera como en Brasil bajo la “progresista” de Dilma, esta último junto al Gobierno “nacional y popular” de Cristina que entrega nuestros recursos naturales (YPF) al imperialismo Yanke demostrando esa clásica alianza entre ladrones nacionales y extranjeros, no dan lugar mas que a una patética escena de como se arrastran por el piso para encontrar la careta que perdieron hace un tiempo.

Por todo esto y como lo demuestra la propia historia de mi familia, que no es más que una minúscula partícula de la historia de la lucha de clases, es claro Christian Castillo cuando en el acto dijo que “así como es falso que el capital caiga por la crisis misma, no es menos mentira que el capitalismo puede salir pacíficamente, evolutivamente, de una crisis de estas características. Todo va a depender de la respuesta que de la clase obrera, y nuestra gran apuesta es que al calor de las luchas en curso los trabajadores desarrollen su conciencia política de clase y se postulen como alternativa de poder revolucionario al dominio de esta clase de parásitos que dominan el mundo”

Es mas urgente que nunca construir este movimiento junto a los trabajadores de Bolivia y los mineros de Huanuni que se están organizando en un partido con independencia de clase, junto a los cientos de estudiantes chilenos y los mineros que se han unido en la movilización y se proponen organizar una fuerza política revolucionaria, junto a lxs trabajadorxs revolucionarios de Brasil que se unieron en movilizaciones de millones que dicen basta y levantan cabeza contra los ajustes que intenta implementar el gobierno de Dilma, junto a lxs revolucionarios que intervienen en el NPA francés (Partido anti capitalista) y buscan darle un curso revolucionario a esa herramienta política con independencia de clase, a los trabajadores griegos de la fabrica VIO.ME que la pusieron a producir bajo control obrero y buscan constantes lazos de solidaridad con Zanon y los obreros de todo el mundo y una larga lista. Acá todos los que apoyamos al Frente de Izquierda y que vemos una perspectiva de independencia de clase que luche por un gobierno obrero tenemos que unirnos con nuestros pares en todo el mundo! Por que no me cabe ninguna duda, mientras la juventud y lxs trabajdorxs de todo el mundo buscan responder a la crisis capitalista internacional, la burguesía de todo el mundo busca descargarla sobre nuestros hombros y garantizar a cualquier precio su dominación. No lo podemos permitir.

¡PROLETARIOS DE TODO EL MUNDO, UNÍOS!

¡POR UNA INTERNACIONAL DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA, LA CUARTA INTERNACIONAL!








Un orgullo militar en la misma trinchera con vos, Godoy


Una breve reflexión sobre la banca ceramista




Paradojas de la violencia: un diputado del MPN muestra, con teatral indignación, las bolitas de cerámica que se usaron los manifestantes para enfrentar a la policía. Sapagistas, kirchneristas y radicales se rasgan las vestiduras mientras se autoaplauden los discursos que llaman a la conciliación y la concordia. La otra violencia, la de un docente que agoniza en un hospital neuquino con una bala en el pecho, la de los perdigones de goma enterrándose en la carne de mapuches y de estudiantes secundarios, de esa violencia no se habla. O si: Raúl Godoy, diputado del FIT y obrero ceramista, denuncia que la criminal entrega de los yacimientos de Vaca Muerta se está haciendo en el interior de una legislatura militarizada, mientras afuera la policía reparte palos y balazos a mansalva a los manifestantes. Denuncia que es la misma policía que asesinó a Carlos Fuentealba la que ahora disparó sobre Rodrigo Barreiro y propone que esta sesión se levante. Solo seis legisladores de la oposición abandonan el recinto. Antes de retirarse, Godoy deja en el recinto una bandera yankiee: “se las dejo para que ahora voten la entrega a Chevron bajo esta bandera” dice, y se va.


Casi todas las intervenciones de los legisladores de los partidos tradicionales (el MPN, el PJ y los radicales) empezaban por señalar la lamentable situación que se vivía afuera para luego apuntar sus cañones contra “aquellos” que trasladaban ese “clima de confrontación”  al interior del sagrado recinto de la Legislatura. Las instituciones del régimen democrático necesitan, casi como una precondición para su existencia, la naturalización del supuesto de que ellas se encuentran por encima de la lucha de clases. Los parlamentos, es decir, los sistemas legislativos, necesitan que creamos que al no representar a nadie en particular y a todos en general, los diputados no hacen más que representar al conjunto del pueblo. Los mismos argumentos místicos se pueden encontrar en los otros poderes estatales, en las canalladas de la justicia “independiente” o en CFK diciendo ser la presidenta “de todos los argentinos”. Que un legislador se encuentre, al mismo tiempo, en su banca y tirando piedras en la calle (o bolitas de cerámica, ese ingenioso aporte de Zanon al arsenal popular) es una ruptura imperdonable con los usos y costumbres de la hipocresía institucional. Es muy importante, que aparte de que sigamos difundiendo los comunicados que sacamos sobre la escandalosa entrega del petróleo neuquino, aprovechemos mucho el desempeño de Raul Godoy en las jornadas de ayer ¿para qué queremos mas bancas obreras y socialistas en octubre? Para esto. Un gran aporte para romper las burbujas de jabon de la instuticionalidad burguesa

martes, 20 de agosto de 2013

Egipto viste de Rojo.



En Egipto momentos trágicos están ocurriendo, el corazón de “la primavera de los pueblos” palpita más fuerte, denota un pulso convulsivo. Todos sabemos que el pueblo egipcio se viene destacando como protagonista de gestas heroicas. Parece ayer cuando despertamos un 12 de febrero del 2011 con la noticia de la caída de Mubarak, después de 18 días de movilizaciones que empalmaron con la huelga general el resultado significó una primer conquista de los y las trabajadorxs y el pueblo pobre sobre las tierras de los faraones, pero también significó una conquista para todo el Magreb y fue el anunció de que el mundo ya no era el mismo. 

La dinámica que brinda la lucha de clases en Egipto no descansó ni un momento desde entonces, después de la caída de Mubarak el ejército buscó realizar ciertos movimientos en su propia cúpula, pero las masas egipcias no estaban dispuestas a cambiar una dictadura por otra, la presión en las calles obligó al ejército a adelantar las elecciones, el 24 de junio del 2012 es electo por voto de urna Mohamed Morsi, el candidato de la hermandad musulmana.

Al año, la democracia burguesa egipcia no dio ninguna respuesta a las necesidades populares, en el marco de la crisis capitalista internacional, para que Egipto sea ese país por el que miles ya han derramado sangre, es necesaria otra forma de organización, una que responda a las necesidades inmediatas de los sectores populares y no que siga buscando administrar de la mejor manera la miseria para complacer a los grandes jeques imperialistas. Para eso se requiere un nivel de democracia que ninguno de esos cobardes que pretenden dirigir el país, ya haya sido Morsi, El Baradei, o cualquier personaje del Ejército, podría llevar adelante, como una asamblea nacional constituyente, asamblea que sólo los trabajadores junto al pueblo pobre pueden realizar.

Hace un mes, vimos a la juventud, a las mujeres, a los y las trabajadorxs llenar esas calles a puño alzado y exigiendo claramente la destitución de Morsi, quien en un año no resolvió ningún problema material por el cual las masas tiraron a Mubarak en su momento. Mientras la situación se intensifica, y cientos de miles de jóvenes en todo el mundo saludamos nuevamente a los millones de egipcios que salían a las calles, el ejército maniobra de nuevo, por medio de un golpe cívico- militar, el 3 de julio de este año, destituye a Mursi queriendo usurpar la movilización de las masas, canalizarlas y reconfigurar otro gobierno títere funcional a los intereses del imperialismo.

El 9 de julio el economista Hzem Beblawi es nombrado primer ministro y El Baradei, premio nobel de la paz, como vicepresidente encargado de las relaciones internacionales, relaciones que se pueden sintetizar en la millonaria “ayuda” militar que proporciona EEUU a quienes tienen la tarea fundamental de controlar la estabilidad del norte de áfrica y garantizar que el petróleo pase sin problemas por el canal de Suez.

Desde que asume este nuevo gobierno títere, con una fantástica promesa de elecciones, no dejamos de ver noticias que siembran confusión haciendo querer ver en un principio los conflictos como si se trataran de religiosos, cuando en realidad son netamente políticos.

EL 27 de julio, 18 día después de que se establezca “el gobierno provisional” ocurren enfrentamientos de islamistas con la policía dejando un saldo de 81 muertos, después de este episodio el gobierno integrado por el payaso cínico de El baradei ordena la represión en la Plaza Tahrir.

EL 14 de agosto y después de un saldo mayor al de 600 muertos El Baradei se guarda el premio en la valija, renuncia al cargo y se va del país. Ahora se declara el estado de sitio, las calles están completamente militarizadas, el clima vuelve a ser el que imperaba en los días de Mubarac.

Pero los y las trabajadorxs, el pueblo pobre, las masas egipcias ya no son las mismas. La vuelta de Morsi no resuelve nada, ningún gobierno títere impuesto por el ejército a punta de cañón tampoco. El proceso revolucionario que se abrió paso con la caída de Mubarak continúa abierto, ninguna variante burguesa de Egipto fue capaz de cerrar dicho proceso, es necesario fortalecer una alternativa de independencia de clase, ni los hermanos musulmanes ni la oposición laica son alternativa, todas estas variantes responden al ejército abastecido por Norteamérica, muchos fueron agentes civiles de la dictadura de Mubarak, y solo buscan orden, como los ladrones nacionales que son, pactan con la sangre del pueblo trabajador y pobre sus negocios con las potencias imperialistas.

¡Basta de persecución y asesinatos a los Hermanos Musulmanes!
¡No a la vuelta de Mursi, Fuera Beblawi, ningún gobierno títere impuesto por el ejército!
¡Paso a la juventud, a la mujer y la clase obrera Egipcia!